1. Semillas de lino (linaza)
🔸 Ricas en ALA (omega 3)
🔸 Fuente de fibra soluble, mejora tránsito intestinal
💡 Cómo usarlas bien:
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Siempre molidas (manual o molinillo) para liberar el omega 3
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Agregar 1 cda/día a:
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Licuados
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Avena o porridge
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Mezclas para panqueques o muffins
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No calentar en exceso (el omega 3 es sensible al calor intenso)
🎯 Dosis ideal para adolescentes activos:
→ 1 a 1,5 cucharadas por día (7–10 g)
2. Semillas de chía
🔸 Buena fuente de omega 3 y calcio
🔸 Gelifican en agua → suavizan digestión y promueven saciedad
💡 Cómo usarlas bien:
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Dejar hidratar 15–30 min en agua o leche vegetal antes de usar (1 cda + 4 cdas agua = “huevo de chía”)
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Ideal para:
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Pudding de chía
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Agregar al yogur vegano
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Panes o tortas húmedas
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🎯 Dosis:
→ 1 cda diaria (10–12 g)
3. Semillas de sésamo (ajonjolí)
🔸 Altísimas en calcio, hierro y zinc
🔸 Ricas en grasas mono y poliinsaturadas
💡 Cómo usarlas bien:
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Tostadas y molidas o en forma de tahini (pasta de sésamo)
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Espolvorear en verduras, sopas, panes
🎯 Dosis:
→ 1–2 cdas varias veces por semana
4. Semillas de calabaza
🔸 Muy ricas en zinc, magnesio y algo de hierro
🔸 Grasas saludables, buena proteína
💡 Cómo usarlas bien:
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Tostadas ligeramente o al natural
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Como snack, en ensaladas o licuados trituradas
🎯 Dosis:
→ Un puñadito (15–20 g) varias veces por semana
⚠️ Notas importantes:
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💧 Siempre combinar semillas con buena hidratación para aprovechar su fibra.
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❄️ Guardar las semillas molidas en la heladera (1 semana máx.) para evitar que se oxiden los omega 3.
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🔄 Rotarlas semanalmente para variar nutrientes y evitar exceso de antinutrientes.